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El futuro del trabajo: “Será como una cinta de correr, o nos capacitamos todo el tiempo o nos caemos”

“Las personas seguirán siendo esenciales, incluso cuando los robots sean más comunes”

El mundo de las organizaciones viene apretando el paso hacia la transformación tecnológica en esta nueva revolución industrial. Internet, el uso generalizado de tecnologías de la información y otras que transforman actividades y procesos, la inteligencia artificial, la impresión 3D, la robótica, están cambiando ya mismo el competitivo ambiente laboral.

Antes de la llegada de la pandemia, el mundo ya estaba lanzado a la era digital, pero la crisis sanitaria con sus restricciones y cambios de hábitos aceleró la transformación. A Alejandro Melamed, destacado conferencista, coach y referente en el futuro del trabajo, le gusta llamarla “la era de la cobotización”. “Los tiempos que estamos viviendo son apasionantes, con cambios exponenciales a partir de la llamada doble disrupción: la robotización y las consecuencias de la pandemia. En ese sentido, la coexistencia, la colaboración, la manera de generar valor conjuntamente entre la tecnología y el ser humano es uno de los grandes desafíos que plantea la humanidad”, afirma.

Además de alta calificación, la nueva era del trabajo demanda habilidades blandas que permitan a las personas adaptarse a los cambios continuos. ¿Cuál debe ser el perfil de los nuevos equipos? ¿Cómo podrán adaptarse las personas a la nueva realidad donde los robots ocupan cada vez más espacios y tareas? ¿Hay una deshumanización en la incorporación de las nuevas tecnologías? ¿Es posible construir una ética para su uso?

En su nuevo libro, Melamed pone el foco en las apasionantes transformaciones que se están viviendo en el plano laboral a partir de un punto de vista múltiple

En su nuevo libro, Melamed pone el foco en las apasionantes transformaciones que se están viviendo en el plano laboral a partir de un punto de vista múltiple

Melamed, quien está presentando por estos días su nuevo libro El futuro del trabajo ya llegó, de editorial Paidós, se dedica a investigar el componente humano de la transformación digital y el liderazgo con propósito. Doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Buenos Aires, fue vicepresidente de RRHH de Coca-Cola Latinoamérica Sur y actualmente dirige Humanize Consulting, que da servicio y soporte en esa área a las principales compañías de Iberoamérica. En este nuevo libro, pone el foco en las transformaciones que se están viviendo en el plano laboral a partir de un punto de vista múltiple: los trabajos, los trabajadores, los espacios de trabajo, los modelos de liderazgo, las organizaciones y las modalidades laborales. El objetivo es orientar a las personas a reinventar sus trayectorias de vida y profesionales con un enfoque humano.

Melamed inicia el diálogo con Infobae, dejando en claro que su posición “no es ni en contra de la tecnología, ni en contra del ser humano, sino a favor de la sinergia entre ambas dimensiones”.

El siguiente es el diálogo que mantuvo con este medio:

Alejandro Melamed, destacado conferencista, coach y referente en el futuro del trabajo, doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Buenos Aires, fue vicepresidente de RRHH de Coca-Cola Latinoamérica Sur y actualmente dirige Humanize Consulting

Alejandro Melamed, destacado conferencista, coach y referente en el futuro del trabajo, doctor en Ciencias Económicas por la Universidad de Buenos Aires, fue vicepresidente de RRHH de Coca-Cola Latinoamérica Sur y actualmente dirige Humanize Consulting

— ¿De qué forma puede haber una complementación armónica entre seres humanos y robots en el mundo laboral?

Un robot no se enferma, no sufre estrés, no necesita vacaciones, un robot hace. Esto lo diferencia del ser humano, que es mejor para resolver problemas, hacer abstracciones, generalizar, pensar creativamente, innovar, utilizar el sentido común, empatizar, actuar a conciencia y bajo principios morales, con juicio crítico. El ser humano también tiene la capacidad distintiva de soñar, de ilusionarse. Tiene pasión y compromiso. Una computadora puede hacer todo lo referente a un avión, pero no significa que pueda pilotearlo a conciencia. Esa es, tal vez, la diferencia fundamental.

Esto fue expresado por el profesor de Economía de la Universidad de California, en Berkeley, J. Bradford DelongSi el “ascenso de los robots” representa una amenaza, no lo será dentro de las próximas dos generaciones. Por ahora, deberíamos preocuparnos menos del desempleo tecnológico y más sobre el papel de la tecnología en la propagación de la desinformación. A fin de cuentas, sin una esfera pública que funcione adecuadamente, ¿para qué molestarse en debatir sobre economía?

 El trabajo humano va a ser mucho más versátil, mucho más creativo (Foto: Silas Stein/dpa)

El trabajo humano va a ser mucho más versátil, mucho más creativo (Foto: Silas Stein/dpa)

—¿Qué cambios concretos podemos esperar en los próximos tiempos con el avance constante de la tecnología?

Todo lo predecible es más factible de ser reemplazado porque lo puede hacer un robot. Diferentes estudios lo confirman: en el futuro, los robots y las personas trabajarán más unidos que nunca. Las personas seguirán siendo esenciales, incluso cuando los robots se vuelvan más comunes. El trabajo humano va a ser mucho más versátil, mucho más creativo.

Tal como lo destaca el reporte de la reconocida firma global de consultoría Bain, las motivaciones para el trabajo están cambiando. Los avances en el nivel de vida durante los últimos 150 años son increíbles, porque nos permiten pasar menos tiempo trabajando; sin embargo, aumentan las expectativas sobre lo que el trabajo debe proporcionar. Las creencias sobre lo que constituye un “buen trabajo” son divergentes.

Las personas seguirán siendo esenciales, incluso cuando los robots se vuelvan más comunes (Foto: Prensa EducaciónIT)

Las personas seguirán siendo esenciales, incluso cuando los robots se vuelvan más comunes (Foto: Prensa EducaciónIT)

—¿Cómo se deben adaptar las personas para evitar ser desplazadas del mercado laboral?

Para no ser desplazadas del mercado laboral, las personas tienen que, primero, seguir actualizándose permanentemente. Para estar en el mismo lugar donde uno está tiene que capacitarse. No es que con las capacidades, habilidades y competencias que tenía previamente puede seguir desempeñándose. Es como una máquina de correr, una cinta de correr que va todo el tiempo y nosotros estamos en el mismo lugar, si nosotros no nos capacitamos, —eso es el upskilling— es decir, no corremos, la cinta nos lleva puestos. Y por otro lado, el reskilling, que es el reciclaje profesional, donde algunas personas tendrán que aprender totalmente nuevas competencias, nuevas habilidades para poder desempeñarse en otro tipo de roles, porque los que ellos hacen ya están siendo sustituidos por robots, por ejemplo, un cobrador de peaje.

Por eso, a medida que las máquinas se vuelven más inteligentes y capaces, los trabajadores humanos tenemos que hacer lo mismo para mantenernos relevantes y con empleabilidad. La clave es seguir agregando valor al trabajo que se hace, de ir optimizándolo y modernizándolo, y de posicionarnos como un activo valioso para la sociedad.

No es que con las capacidades, habilidades y competencias que tenía previamente puede seguir desempeñándose. Es como una cinta de correr que va todo el tiempo y nosotros estamos en el mismo lugar, si nosotros no nos capacitamos, es decir, no corremos, la cinta nos lleva puestos

No es que con las capacidades, habilidades y competencias que tenía previamente puede seguir desempeñándose. Es como una cinta de correr que va todo el tiempo y nosotros estamos en el mismo lugar, si nosotros no nos capacitamos, es decir, no corremos, la cinta nos lleva puestos

—¿Cuáles serán las habilidades demandadas a las personas?

La pregunta que se hace el gran pensador israelí Yuval Noah Harari es si tenemos realmente la estabilidad mental y la inteligencia emocional para reentrenarnos permanentemente. Él considera que tanto la estabilidad mental como la inteligencia emocional van a marcar la diferencia entre los que se adaptan y los que sucumben a la variabilidad constante del siglo XXI.

Los nuevos empleos muy posiblemente serán cambiantes, deslocalizados, colaborativos y más de la mitad estarán robotizados. Para convertirnos en esos “trabajadores a prueba de robots”, debemos estar en un proceso de formación constante, de realfabetización permanente, siempre en modo beta, como afirma Joseph Aoun. Hay mucho camino por recorrer en el campo de la educación para estar a la altura de los desafíos.

Otro riesgo es la ética de la inteligencia artificial. La pregunta es cuáles son los principios que van a adoptar los creadores de la inteligencia artificial para no atentar contra la vida humana (Getty Images)

—¿Cuáles son los riesgos de la incorporación masiva de tecnología?

Tal como plantea el reporte del IESE (Universidad de Navarra), hay varios puntos débiles que vienen aparejados a la tecnología. Primero, la privacidad. Cada vez más, aquellas personas que usan tecnología tienen el riesgo de ser “observados” por otros que ni siquiera advierten esa situación. La privacidad es un derecho que debe ser respetado. Durante la pandemia hemos visto la tensión que generó en algunos países el control estricto sobre los movimientos de las personas, aun cuando esto implicaba mejores resultados sanitarios.

En segundo lugar, la ciberseguridad. Cuando se produce un delito online, los más afectados solían ser las pequeñas empresas y los consumidores, pero ya el impacto es sobre cualquier tipo de organización, tanto privada como pública. Los ciberdelitos ponen en riesgo muchos de los procesos de transformación y evidencian la necesidad de trabajar seriamente para prevenirlos.

Otro riesgo es la ética de la inteligencia artificial. La pregunta es cuáles son los principios que van a adoptar los creadores de la inteligencia artificial para no atentar contra la vida humana, contra la seguridad, la salud, la alimentación, el medioambiente. La clave es tratar de programar una buena inteligencia artificial basada en los principios de justicia, privacidad, seguridad, inclusión, transparencia, responsabilidad y empatía. Siempre debemos mirar desde el punto de vista del usuario para comprender qué es lo que pasa por su mente, por su corazón, por sus emociones.

La auténtica revolución es darle sentido humano a todo lo que desarrollamos en el mundo digital. No importa cuán tecnológica se vuelva nuestra era, en última instancia siempre necesitamos ese toque humano. A medida que los humanos nos volvamos más digitales, la tecnología se tornará más humana.

Tanto la estabilidad mental como la inteligencia emocional van a marcar la diferencia entre los que se adaptan y los que sucumban a la variabilidad constante del siglo XXI (Getty Images)

—¿Qué significa dar sentido humano a la tecnología?

Es básicamente que todo lo que haga contribuya al ser humano, que todo lo que haga complemente al ser humano. Darle sentido humano a la tecnología implica también tener la sensibilidad de que todo aquello que haga tenga el objetivo fundamental de contribuir al ser humano y no perjudicarlo.

La revolución X.0, que viene impulsada por las tecnologías exponenciales, es una fuente inagotable de posibilidades laborales y, del mismo modo, pone en riesgo muchísimas otras. Sin duda, a mayor desafío tecnológico, más se incrementa el valor de las personas y este es el auténtico desafío que tienen los líderes. Porque el debate sobre tecnologías es abstracto, pero cuando hablamos de personas, no deja indiferente a nadie.

El concepto central es proteger a los humanos, a las personas y no los puestos de trabajo. Esto es fundamental, porque muchas veces se trata de proteger exclusivamente los puestos de trabajo y nos olvidamos de lo más importante: las personas que van a ocuparlos.

La ciberseguridad: cuando se produce un delito online, los más afectados solían ser las pequeñas empresas y los consumidores, pero ya el impacto es sobre cualquier tipo de organización, tanto privada como pública

La ciberseguridad: cuando se produce un delito online, los más afectados solían ser las pequeñas empresas y los consumidores, pero ya el impacto es sobre cualquier tipo de organización, tanto privada como pública

—Usted dice que deberíamos preocuparnos menos del desempleo tecnológico y más por el papel de la tecnología en la propagación de la desinformación, ¿por qué?

Por los próximos años serán más las oportunidades que se generen que los puestos que se destruyan y creo que hay una oportunidad enorme. Todo robot, toda máquina, es fabricada por un ser humano entonces al estar presente esto, creo que la oportunidad es muy importante.

—¿Cuáles deben ser, o ya están siendo, las estrategias de las organizaciones para adaptar a los equipos a la nueva realidad laboral en que los robots ayudarán en las tareas?

Hay múltiples estrategias que están desarrollando las organizaciones en este momento para adaptar a los equipos a la nueva realidad. En principio es el concepto de la transformación cultural para sostener la transformación digital. Primero se realiza la transformación cultural y sobre esa base se puede realizar la transformación digital. Hacerlo al revés tiene muchas probabilidades de hacer fracasar en el proceso.

Por otro lado lo que están haciendo las organizaciones es entender también que se viene una época de trabajo colectivo entre las máquinas y los seres humanos donde ese equipo tiene que encontrar las capacidades complementarias entre ambas partes. Además se está haciendo mucha capacitación mucho upskilling y reskilling en distintas organizaciones con proyectos que son realmente muy interesantes.

Hay múltiples estrategias que están desarrollando las organizaciones en este momento para adaptar a los equipos a la nueva realidad. En principio es el concepto de la transformación cultural (Getty Images)

Hay múltiples estrategias que están desarrollando las organizaciones en este momento para adaptar a los equipos a la nueva realidad. En principio es el concepto de la transformación cultural (Getty Images)

Sintetizando, el futuro del trabajo ya llegó y está en cada uno de nosotros capitalizar la gran oportunidad que representa para que cada vez sea más humano.

Fuente: www.infobae.com

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