Whitney Houston: ocho años sin su voz.

La artista estadounidense estaba destinada a ser la estrella que aún es. Su madre, una cantante de góspel, con su carácter fuerte le enseñó cómo debía cantar, hasta lograr un primer solo ante su congregación a los once años. Como si fuera poco, su madrina fue la legendaria Aretha Franklin.

“La historia de El guardaespaldas se parece mucho a la mía… excepto que yo nunca le hice el amor a esa bella mujer, ni tampoco recibí disparos por ella”, afirma el encargado de cuidarle la vida a Whitney Houston cuando era la diva pop del momento, giraba por el mundo, vendía mínimo diez millones de discos por título y consumía quién sabe cuántos tipos de sustancias.

La declaración la hace el guardaespaldas de la artista en el documental Whitney, can I be me, en el que además de escucharla alcanzar notas de las que pocas interpretes se pueden jactar, la vemos en momentos familiares íntimos y también observamos cómo se desmorona pieza por pieza.

Whitney Houston estaba destinada a ser la estrella que aún, después de ocho años de su desaparión, es. Su madre, una cantante de góspel, cimentó el camino con su fama dentro de la iglesia; con su carácter fuerte le enseñó cómo debía cantar, hasta lograr su primer solo ante su congregación a los once años. Como si fuera poco, su madrina era la legendaria Aretha Franklin; y su prima, la cantante Dionne Warwick. El resultado de la ecuación es que a los 15 ya le hacía los coros a una agrupación de la talla de Chaka Kahn en una canción, de la cual ella luego haría su propia versión: I’m every woman.

David Roberts fue su guardaespaldas en la vida real y la vio en sus momentos de mayor esplendor, pero también entendió que ella era la peor enemiga de sí misma y que tenía serios problemas de adicción. Así que al volver de una gira por Europa Roberts decide escribirle una carta a quienes se encargaban de administrar su tiempo y fortuna, la respuesta fue tajante: un despido y no una intervención. Él está seguro de que si sus palabras hubieran sido escuchadas el destino de Houston habría sido diferente al de morir de ahogamiento accidental en una bañera de un hotel con un coctel de drogas en su sangre, y justo antes de unos premios Grammy a los que asistiría.

fuente: http://www.cmtv.com.ar

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